A Ocho Columnas: Cuestión de procedimiento.

Por cuestiones legales vigentes y establecidas por el Congreso del Estado de Yucatán; las cuentas públicas de un ayuntamiento son analizadas y validadas por la siguiente administración. Mismas que envía al legislativo estatal para su aprobación o rechazo.

En el caso de las cuentas del Ayuntamiento de Mérida 2010-2012 le tocó a la presente administración analizar los números y enviarlos al Congreso. Fuera de los aspavientos normales y esperados en política, no se encontraron mayores fallas u errores. Este Ayuntamiento a través de su tesorería municipal hizo lo propio y validó que el gobierno de Angélica Araujo no fue peor ni mejor que otros. En pocas palabras, las cuentas eran razonablemente correctas.

De haber encontrado algo irregular y relevante se debió de haber procedido a levantar las denuncias correspondientes por daño al patrimonio municipal. Lo único que se vio fue una lista, casi interminable de quejas y lamentos pero NI UNA SOLA DENUNCIA por la vía legal. Si existió algún quebranto real en las finanzas e ignorado, convierte al Ayuntamiento actual en cómplice del anterior; o peor aún, mostrar incapacidad para detectarlas (lo cual sonaría cuasi cómico). Por ese motivo el congreso estatal aprobó sin mayor complicación las cuentas enviadas. Sin rodeos. Ahí están.

Hasta el hartazgo, el PAN local insiste en el dicen «enorme robo» en la pasada administración. Ninguna prueba real. Sólo denuncias mediáticas en un medio impreso local, ruidos y aspavientos. Han linchado y lo siguen haciendo a quien discrepe de esta diatriba. En automático se es un esbirro, lacayo y servil al sistema. Han pasado casi 3 años desde la salida de la Arq. Angélica Araujo. Son los hechos. Seguirla culpando de todos los males de Mérida es perverso y cobarde. UNA SOLA denuncia soportada jurídicamente bastaría para proceder en contra de algún miembro del pasado Ayuntamiento. En cuestiones gubernamentales, manejo de fondos públicos no solo basta con poner denuncias ante la fiscalía estatal. Hay órganos auxiliares del Gobierno, como la Auditoría Superior del Estado de Yucatán, Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública Federal, por mencionar algunas.

Vuelvo al principio. Maniqueísmo y radicalización. Odio irracional y enfrentamiento. Mérida necesita muchas cosas más. Mesura y razón.

Que tenga un magnífico día.

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