En Blanco y Negro: Tiempo de reflexión.

El día de hoy, esta columna no tiene la estructura de siempre. No contrapone luz con sombra. Busca proyectarla en el mismo sentido.

La vida pasa. La rutina nos atrapa y caemos en ella. A veces, lo más simple y llano puede pasar ante nuestros ojos y no es percibido. Este fin de semana, fue uno de aquellos en que decidí darme un tiempo para pensar, analizar y reflexionar. Estoy convencido que todos tenemos la capacidad para llevarlas a cabo. Es cuestión de ejercitarse y perseverar. Volviendo al tema, estos días busqué estar un poco lejos de la tecnología y más cerca de mi cabeza.

Leyendo las noticias, ya sea en redes sociales, en la red o en papel es claro el porqué la humanidad pasa por un momento de inflexión. Vivimos en un país, que aunque haya algunos que quisieran verlo mal, y de rodillas, con toda su problemática (nada simple) va andando. Nada es perfecto, en ninguna parte del mundo, ¿Por qué entonces México habría de serlo? Tenemos un gobierno, finanzas e instituciones sólidas. Aquí las diferencias partidistas pasan no solo a segundo plano, sino a tercero o más. ¿Acaso los mexicanos, por ser o militar en un determinado partido o color son diferentes; peores o mejores que los demás? Es absurdo.

¿Qué hay cosas que se pueden cambiar y mejorar? ¡Por supuesto!, y ya se ha empezado a hacer. En menos de 2 años, y en palabras del presidente de la republica, Enrique Peña Nieto, el mérito es de todos; se aprobaron 11 reformas estructurales; claves. Y estoy seguro que seguiremos cambiando. Es lo único que le puede dar viabilidad, no solo a México, sino a cualquier país del mundo.

En un país, donde ofender al presidente; gobernante en turno es casi un deporte nacional; pero eso si… A la hora de las propuestas la gran mayoría guarda un silencio cómplice. ¿A poco quienes están en contra de las reformas se van a ir del país? ¿Verdad que no? Sería de risa.

Nuestro estado, Yucatán es un paraíso y promesa a la vez. Tenemos la dicha y la gracia de vivir en una tierra de grandes. Grande en el pasado, grande en el presente y grande en el futuro. La geografía nos ha dado un sitio privilegiado que hasta ahora no ha sido aprovechado completamente. El potencial es claro: turismo, comercio, plataforma logística y energías limpias y renovables, por mencionar algunas.

Veo una alineación de planes y objetivos. No solo en, y para Yucatán. Para todo el país. El camino que falta por recorrer no es corto y mucho menos fácil. Pero aun así, pienso lo que le tocó vivir a nuestros padres y abuelos. Otra época, otro mundo. Casi como si fuera otro planeta. Los esquemas del pasado no pueden funcionar en un lugar con reglas diferentes.

Es muy fácil echarle la culpa al otro, a los demás. Lo más sencillito y cómodo es hacerse a la victima. Darse a la conmiseración y lástima. Porque para muchos así ha funcionado este país. Al menos así, lo han hecho parecer. Ya no es así. Ni dogmas y paradigmas per se. Se vale, es vital romperlos y ver el mundo de forma diferente. Atreverse a verlo tal cual es. No como pensamos que es. Así sea por México.

Que tenga un magnífico día.

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Facebook: Emilio E. Moller

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