Detención de «La Tuta» genera confianza.

Tras pasar su primera noche en el Penal de el Altiplano, en el Estado de México, Servando Gómez Martínez alias la “Tuta”, queda el sentir de que las cosas en el país, están mejorando de verdad.

La aprehensión del delincuente representa el objetivo más importante alcanzado en el combate contra el crimen organizado, según lo expresó el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en una emotiva rueda de prensa.

Tras conocer las primeras declaraciones ministeriales del famoso delincuente, en el sentido de que “ante el vacío, tuvo que tomar el poder”, nos queda claro que al país le urgía desmantelar esa gran red delictiva, que alcanzó al circulo político gobernante en esa zona.

Los mexicanos fuimos testigos de grandes decepciones, como el hecho de enterarnos de la detención de un Gobernador Interino, así como diversos alcaldes y funcionarios ligados al famoso delincuente. De hecho, la renuncia del Gobernador Vallejo, desde luego tuvo una relación directa con el vídeo donde se ve a su hijo compartiendo con la “Tuta”.

El Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, da un golpe que impacta en el ánimo político de manera positiva. Es, así lo creo, el renacimiento de la esperanza.

La detención de este hombre y de sus operadores, fue el resultado de una gran estrategia de seguridad, que no debe pasar desapercibida. Debe por el contrario, ser reconocida por sus alcances. Integrar a todas las fuerzas de seguridad: las fuerzas federales del gobierno, con la Sedena, con la Marina, con las policías estatales, y todo un sistema de inteligencia no es cualquier cosa.

A la delincuencia no se le debe combatir a ciegas, sino con estrategia. Cuando el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció al inicio del Gobierno del Presidente, Enrique Peña Nieto, se dijo que la inteligencia sería el eje de toda la estrategia. Hoy se demuestra que tenían razón.

La detención de la “Tuta” y de su hermano (detenido simultáneamente en Mérida, Yucatán), es una gran dosis que alimenta la confianza en las autoridades federales, mermada por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotizinapa, en el municipio de Iguala, Guerrero, que abrieron una gran herida nacional.

Un gobierno que abona con sus actos a la certidumbre ciudadana, sin duda tiene aciertos. México ha sido lastimado en demasía por la violencia, la corrupción y la impunidad. Por tanto, la aprehensión de este criminal y la desarticulación de diversos grupos delictivos deben continuar. Más aún, deben incrementarse.

Y es que, en México, no debemos permitirnos pasos para atrás, ya nomás. La implementación del mando único, así como la implementación de las reformas a la ley enviadas por el Presidente Peña Nieto, a raíz de los acontecimientos en Iguala, Guerrero, junto con la nueva Ley Anticorrupción, son el siguiente paso a seguir.

En México, la delincuencia organizada ha alcanzado niveles de escándalo. Sin embargo, el país recibe con mucho aliento esta noticia. Más allá de la aprehensión de un delincuente y de su hermano, se trata del mensaje que se envía hacia los millones de mexicanos que todos los días, luchan por una vida digna, con seguridad y certidumbre.

Bien por el Presidente de México, Lic. Enrique Peña Nieto, y por su gabinete, porque de manera ordenada y con estrategia, han logrado poner fin a una secuencia delictiva que asoló por mucho tiempo a los michoacanos.

Bien por las Fuerzas Armadas de México y por la Marina, porque siempre han mostrado lealtad al país y hoy nos mostraron su gran valía.

En este camino, el de darle un rumbo a México hacia el bienestar y el progreso, vamos todos: Gobierno – Ejército – Sociedad.

Abonemos todos al momento de paz y armonía que esta detención nos genera. Esperamos que los delincuentes sean juzgados con justicia y paguen sus grandes afrentas a la nación. (imagen: notus.com)

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